Piensa que ha pasado página, que está preparada para empezar a escribir una nueva historia. Mas sólo se engaña. Deja pasar hojas en blanco, con suaves tonos de lamentos, esperando a que algo ocurra para tener una excusa y seguir con la misma historia, con la misma persona equivocada.
"Mañana será un nuevo día, con un nuevo propósito. Poco a poco iré abandonando este delgado libro, con los sueños y las historias no vividas guardadas dentro de él, cerrado con candado, la llave del cual tiraré dentro de un río lejano de mi hogar para evitar que cualquier sentimiento vuelva a resurgir". Tal vez ahora me esté auto-engañando yo misma, ¿pero qué remedio?
No hay comentarios:
Publicar un comentario