miércoles, 26 de agosto de 2015

No puedo.

Debería dejar de engañarme, es hora de volver a sentir en vez de fingir. Quiero desprenderme ya de la coraza que utilicé inútilmente para protegerme de ti.
Te sigo queriendo por mucho que duela; por mucho que me duelas.
Y seguirá siendo así aunque sepa que nada volverá a ser como antes. Aunque no podamos tener otra oportunidad.

Podría decirte todo lo que siento.
Que tienes la sonrisa más bonita que he visto.
Que en verdad me gusta tu color de ojos.
Que me enamoraba cuando intentabas arreglarte sólo para mí.
Que te quiero con todos tus errores y tus cicatrices.

Pero no puedo hacerlo.

Fuiste el titiritero que necesitaba este títere roto y desolado, nada pudo haberme hecho más feliz en ese momento que simplemente tú.
Voy a serte sincera: sigues sin desaparecer de mi cabeza ni unos segundos. En ella continúas andando moviendo tus caderas desordenándome los pensamientos más lógicos volviéndolos confusos. Como siempre antes hacías. Y he de admitir te echo mucho de menos.

jueves, 6 de agosto de 2015

Recuerdo, y a pesar de todo.

Recuerdo aquel día hablando de nuestros miedos sentadas en un banco en medio de la Ciudatella, de nuestra primera cita podríamos decir.
Recuerdo cuando, con la excusa de tener frío, me acercaba más hacia ti para poder abrazarte. Notábamos que una ligera brisa mediterranea recorría nuestros brazos, alejadas de la ciudad, donde tuve la sensación de que sólo nosotras existíamos en aquel puente.
Recuerdo caricias escondidas y mensajes llenos de timidez donde se encontraban dos corazones que empezaban a abrirse.
Recuerdo tardes enteras en las cuales, para mí, sólo existían tus ojos verdes y unas mejillas enrojecidas. A la luz de la luna, pensando en llegar tarde a nuestras casas, las bromas, los celos y las risas al lado del puerto de Barcelona nos inundaban.
Recuerdo ver tu película favorita en tu cama y disfrutar viendo como todas esas canciones y escenas te emocionaban una detras de otra.
Y a pesar de todo, para ti, los malos momentos pesaron más. La verdad, siento no haber podido hacerte más feliz.