domingo, 18 de agosto de 2013

Palabras libres

No siempre soy la dueña de mis palabras. A veces, es el efecto contrario. Algunas nacen y se dan forma ellas solas, y se adueñan de mí.
Son aquellas que no puedo controlar. Que brotan de mi mente y necesito chillar o plasmar sin pensar en qué o cómo las ordeno.
Son aquellas más sinceras. Las que no se esconden y no tienen miedo a decir la verdad.

Son, simplemente, palabras libres.

martes, 13 de agosto de 2013

Solo deseos.

Sentada en mi cama te describo. Imagino cómo serías si estuvieras aquí. Y, de verdad espero, algún día, tenerte entre mis brazos. Poder abrazarte, vivir experiencias contigo y, tener dulces recuerdos. Los cuales pueda plasmar, después, entre sentimientos y palabras.

Porque ahora escribo lo que deseo. Algún día espero decir que escribo lo que recuerdo.

lunes, 12 de agosto de 2013

Te quería sin tenerte.

Te quería cerca y lejos a la vez. Te quería pero no contigo.
Sin sentir ese dolor cada vez que te ibas. Sin sentir el temor pensando en que no volverías.
Tal vez, sentía miedo. O tal vez, sentía coraje.
No lo sé.
No quería volver a estar noches sin dormir pensando en ti. No quería volver a sentir las  lágrimas que irritaban mis mejillas.
Quería notar lo que sentía por ti y como me hacías sentir, de forma tan dulce, pero sin ti.
Sentir tus labios sin besarte.
Sentir tus caricias sin tocarte.
Sentir tus palabras sin escucharte.

domingo, 4 de agosto de 2013

Otro atardecer sola

Otro atardecer sola en mi cama, abrazando la almohada deseando tenerte a mi lado mi vida. Y sé que aún quedan más amaneceres sin encontrarte. Pero tengo la esperanza de ver tus ojos algún día. Poder sentir tus labios y perderme en tu sonrisa. Quiero apreciar nuestros pies rozándose entre sabanas. Pasear de tu mano por la calle mientras el aire mueve tu pelo revuelto.
Y mientras siga lejos de ti, seguiré soñando. Recordando viejos sueños, esos en los que solo te amaba y el odio no existía.
Me temo que estaré otro día más a kilómetros de ti.

sábado, 3 de agosto de 2013

Lentamente

Deseo desnudarte lentamente.
Desenmascararte.
Ver como debajo de esas capas de ropa con las que pareces tenaz y valiente se esconde un corazón frágil. Quiero ver cómo te vuelves vulnerable, muestras tus sentimientos y te vuelves, simplemente,  tú.