Con
quien nunca sé si arriesgar todo (por un nada) o dejar que todo pase
(sin esperar nada).
Eres
tú, a la que quiero estampar contra una pared llena de deseo y a la
que odio por dejarme sentir eso.
Te
odio.
Joder,
¡cuanto te quiero!
Y, por
un conjunto de reacciones químicas que no comprendo y espero hacerlo
algún día, no puedo dejar de pensar en ti.
El que no arriesga, no gana... Cierto es que no todo es tan simple como parece, y que puede dar miedo apostar sin saber si vas a ganar, pero si esta en tu mente esta en tu corazón, y hay que dejar de darle tantas vueltas a las cosas e intentarlo...
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